Son composiciones moderna ubicadas en un "clima" clásico.
Así como el "esqueleto" sostiene la construcción de un edificio, la composición básica de mis obras "sostiene" todas las propuestas que deseo desarrollar en mis pinturas.
Si prescindiéramos de los detalles, tendríamos una composición abstracta, en la que los volúmenes, planos, tensiones, energía y ritmos, son el punto de partida para lograr el objetivo deseado. Son obras que buscan representar la unión de la música con el ámbito en el cual se desenvuelven. Algunas veces son Opera Houses famosas de todo el mundo y otras son de mi fantasía y los argumentos y personajes de las operas y ballets se mezclan con el publico. El movimiento crea ritmos, fuerza, energía y dramatismo, que acompañan al mensaje conmovedor y movilizante de la música. Los palcos participan de la acción y el movimiento y se ubican de maneras no convencionales. Pero el detalle de efecto "barroco" logran un cierto "tromp l'oeil" que nos sugiere estar en un ambiente clásico y tradicional.
Sentimos y vemos "vivir" mis obras en conjunción con la belleza de la música, y aun sin poder escucharla, nos llega con la visión de las pinturas. Las sillas también son protagonistas, por eso, generalmente la platea y los palcos están vacíos. Son espectadores silenciosos. Los espectadores reales, están en los entreactos, o esperando el comienzo de la función. Conversan, beben, observan, leen.
El efecto "barroco" se logra con texturas, que , aunque de una impronta gestual, consiguen el efecto de lujo y distinción de los "opera houses".
También el color juega un papel importante, mas allá que es habitual ver en estos teatros, rojos, ocres y dorados. Y por supuesto, estas obras no son "la realidad". Son "otra realidad".Con ellas expreso todo lo que siento profundamente hacia el mundo de la música, opera y ballet y que afortunadamente puedo expresar a través del conocimiento técnico de la pintura. Siento el arte y soy feliz de poder brindarlo a los demás.

LUCHI SZERMAN - Marzo, 2004